Definirte es fácil: eres ciega, tonta del montón, egoísta, nunca encontrarás a nadie.
Ciega porque no ves tu encanto. Tonta porque no comprendes tu inteligencia. Del montón, porque no luchas por mostrar lo que te hace diferente. Egoísta porque te reservas solo para ti. Y nunca encontrarás a nadie porque, el día en que lo encuentres, dejarás de ser la introvertida a la que le dedico estas líneas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario