1 dic 2011

8.20 a.m.

No he dormido esta noche. Quizás porque no quiero que llegue el nuevo día. No sé lo que me deparará, aunque esa no es razón para quejarse. Nadie lo sabe realmente.
Quizás, lo que más me preocupa es que no sé lo que quiero que me depare. Son las monótonas preguntas que te acosas cuando se pone el sol: ¿qué quiero hacer de mi vida? ¿Ha valido hoy la pena? ¿Qué cambiaría? ¿En qué quiero convertirme?
Parezco demasiado asustada incluso para hablar conmigo misma. Escribo estas lineas en idioma ajeno, alejándolas de mí,como si eso las hiciese menos reales o personales.
No puedes huir de quién eres. Más tarde o más temprano, el Sol vuelve a salir. Te acuestes o no, llegan las 8.20 a.m.